llamame o enviame — y sí, soy la que querías conocer.
Te va a encantar conocerme, en serio. Anyway, no voy a actuar como si fuera otro anuncio más—pero si te nace platicar, aquí estoy.
Which, ok… me ubico por Salt Lake City y tú me escribes. Suena simple, pero suele funcionar—mejor que darle mil vueltas, ¿no?

