Chiquita y blanquita, totalmente disponible para ti. Me verás y me confirmas con una verificación por Facetime, bien directo.
Llámame y te complazco en lo que quieras—o bueno, lo que te salga del momento, porque Facetime primero y luego ya vemos. Si me escribes/calles, normalmente respondo más rápido ahí, Facetime; dime qué onda y listo.

