Dulce blanquita, 25, en Boston. Estoy para que la pases bien—y no es mentira, de verdad.
Hago siempre verificación, pero eso sí: no policía, no drogas, no armas… y no morenos ni cubanos. Which, okay, lo digo claro.
Si te cuadra, hablo por donde prefieras y trato de que sea fácil de coordinar—yo manejo esa parte. Anyway.

